El engarzado de terminales es un proceso central en la fabricación de mazos de cables para automóviles; la calidad del engarzado determina directamente la fiabilidad del arnés. Los engarces deficientes son la causa principal de fallas eléctricas en los vehículos, lo que hace que los requisitos para este proceso crítico sean extremadamente rigurosos.
En primer lugar, los materiales de los terminales deben seleccionarse entre latón, bronce fosforado o cobre puro, con un revestimiento superficial de estaño, níquel u oro. Los terminales chapados en oro- se utilizan en las secciones de transmisión de señales, lo que ofrece una resistencia a la oxidación y conductividad superiores para garantizar una resistencia de contacto estable.
En segundo lugar, se deben emplear troqueles y equipos de engarzado especializados que coincidan con precisión con el calibre de cable y el modelo de terminal específicos; Queda estrictamente prohibido el uso de matrices genéricas como sustitutos. La altura, el ancho y la relación de compresión del engarzado deben cumplir estrictamente con los estándares del proceso. Después del engarce, la sección-transversal debe ser densa y libre-de huecos, y no debe presentar hebras cortadas, bordes ensanchados ni rebabas.
En tercer lugar, se adopta una estructura de "engarzado-doble"-que comprende tanto un engarzado del conductor como un engarzado del aislamiento-. La sección de engarce del conductor debe encerrar firmemente el núcleo del cable, sin dejar cobre expuesto y evitando que los hilos se separen. La sección de engarce del aislamiento debe sujetar firmemente la capa de aislamiento del cable sin dañarla, evitando así la entrada de humedad y garantizando que el núcleo del cable permanezca seguro.
En cuarto lugar, la fuerza de extracción-después del engarzado debe cumplir con los estándares establecidos. Diferentes calibres de alambre corresponden a requisitos específicos de fuerza de extracción-; Por lo general, los terminales para cables de bajo-voltaje requieren una fuerza de extracción-mínima de 50 N, mientras que los terminales para cables de alta-potencia requieren no menos de 200 N, lo que garantiza que las conexiones permanezcan seguras a pesar de la vibración prolongada.
En quinto lugar, las inspecciones posteriores-al prensado deben verificar la continuidad de la resistencia y la caída de voltaje; Se prefiere una resistencia de contacto más baja para evitar la generación excesiva de calor. Las consecuencias de un engarzado deficiente son graves: los engarzados sueltos o incompletos pueden provocar una resistencia de contacto excesiva, lo que provoca sobrecalentamiento del arnés, degradación y fusión del aislamiento, o incluso cortocircuitos e incendios. Por el contrario, un prensado excesivo-puede cortar el núcleo del cable, provocando circuitos abiertos y mal funcionamiento del equipo.
Además, la deformación de los terminales o el cobre expuesto pueden provocar oxidación y cortocircuitos, que se manifiestan como problemas como luces inoperativas, fallas de sensores o luces de advertencia del motor iluminadas. En casos severos, estas fallas comprometen la seguridad en la conducción; Además, debido a su naturaleza a menudo latente, estos defectos suelen ser difíciles y costosos de diagnosticar y reparar en el futuro.
